Procedencia: Galicia.
Variedad: Cupaje
de variedades autóctonas gallegas (principalmente Palomino, Treixadura y
Loureiro).
Tipo de vino: Blanco Turbio (Vino de Mesa / Joven con
aguja)
Grado Alcohol: 11,00%
NOTA DE CATA:
Vista: De color amarillo
pajizo pálido, blanquecino y opaco. Presenta una turbidez homogénea que se
acentúa si se mueve ligeramente la botella antes de servir. Se aprecia el
desprendimiento de finísimas burbujas de gas.
Nariz: Es un vino de
perfil aromático rústico, limpio y franco. Destacan los aromas a fruta blanca
ácida (manzana verde, pera), notas de levadura fresca (miga de pan, masa madre)
y un fondo herbáceo y cítrico muy fresco.
Boca: Su entrada es
ligera, muy fresca y chispeante debido a la aguja. En el paladar es suave, con
un puntito de untuosidad que le otorgan las lías en suspensión y una acidez
marcada que limpia la boca de forma inmediata. Es directo, seco y muy fácil de
beber.
Maridaje: Es el rey del picoteo informal y marinero.
Armoniza de forma espectacular con la gastronomía gallega: Mariscos cocidos:
Berberechos, navajas, mejillones al vapor o unas nécoras. Tapas
tradicionales: Pulpo a feira, empanada gallega (de atún, bacalao o
carne), pimientos de Padrón o calamares a la romana. Pescados sencillos:
Sardinas asadas, chicharros o pescados blancos a la plancha.
Temperatura de
servicio: entre 6ºC y 8ºC.
DESCRIPCION:
El Vino Turbio Selección Blanco es un
vino tradicional gallego de corte muy popular, desenfadado y característico del
noroeste de España. Su nombre proviene de su aspecto visual: no ha sido
sometido a procesos de filtración drásticos o clarificaciones intensas, lo que
permite que mantenga pequeñas partículas de levadura en suspensión, otorgándole
ese aspecto translúcido y neblinoso tan buscado por sus fieles seguidores.
No se rige por los estándares de las grandes
Denominaciones de Origen, sino que busca recuperar el estilo de los vinos
"de cosechero" o de "furancho" gallego que se servían
tradicionalmente en tazas de cerámica blanco (cuncas).
El porqué de su "Turbidez" y su Aguja
Sin filtrar: Al terminar la
fermentación alcohólica, el vino se trasiega pero no se filtra a nivel
microbiológico. Esto hace que conserve restos de las lías finas (levaduras
muertas), responsables de su textura y opacidad.
La Aguja: Conserva de forma
natural una pequeña cantidad de gas carbónico de la fermentación. No llega a
ser un espumoso ni un frizzante, pero tiene ese "chisporroteo" o
aguja en lengua que lo hace sumamente refrescante.
Bodegas Vinigalicia.