CREAM SOLERA 1847 JEREZ

Denominación de Origen: Jerez.

Variedad: 75% Palomino Fino y 25% Pedro Ximénez.

Tipo de vino: Vino generoso de licor / Cream.

Crianza: Crianza de 8 años siguiendo el sistema de soleras y criaderas..

Graduación: 18,00% Vol.

NOTAS DE CATA:

Vista: Presenta un intenso color caoba oscuro con destellos cobrizos y un ribete yodado. En copa muestra una lágrima gruesa, glicérica y de caída pausada que delata su vejez y densidad.

Nariz: Es de una gran intensidad aromática, compleja y envolvente. Destacan en primer plano las notas de pasificación (higos secos, uvas pasas, dátiles) aportadas por la Pedro Ximénez. Al abrirse, despliega el carácter del Oloroso: recuerdos a frutos secos tostados (avellanas, nueces), madera noble, vainilla, toques de toffee y un sutil fondo de vaina de algarroba.

Boca: Su entrada en boca es untuosa, aterciopelada y muy golosa. El paso por el paladar es denso pero con un equilibrio magnífico: la sequedad y la estructura del Oloroso mitigan el dulzor del PX, evitando que resulte empalagoso. El final es muy largo, cálido y sugerente, con un postgusto lleno de recuerdos a torrefactos, roble y pasas.

Maridaje: Ideal para acompañar aperitivos, Quesos Azules y Curados (Cabrales, el Roquefort o un queso manchego muy viejo). Postres Tradicionales: Ideal para acompañar postres a base de helado de vainilla, tartas de frutos secos (como la de santiago o de nueces), hojaldres, fruta escarchada o púdines. Excelente para disfrutarlo solo a media tarde o como copa de sobremesa relajada.

Temperatura de servicio: Servir ligeramente fresco,entre 10 y 12°C.

DESCRIPCION:

Su nombre rinde homenaje al año en que el fundador de la bodega, Manuel María González, tuvo a su primer hijo varón. Es un vino dulce de pañuelo, untuoso y aterciopelado, elaborado mediante el tradicional sistema de Criaderas y Soleras, que combina la estructura de un Oloroso con la opulencia de un Pedro Ximénez.

Las dos variedades de uva se vendimian, vinifican y envejecen por separado en sus propias soleras:

  1. La uva Palomino realiza una crianza puramente oxidativa para convertirse en un Oloroso seco, con cuerpo y estructura.
  2. La uva Pedro Ximénez, pasificada previamente al sol (asoleo), se convierte en un vino dulce, denso y pasificado.
  3. Antes de entrar en la solera final de mezcla, ambos vinos se combinan para realizar juntos la última etapa de envejecimiento, ensamblándose a la perfección.

Crianza: Crianza oxidativa en botas de roble americano durante un promedio de 8 años mediante el sistema de Criaderas y Solera.


Bodegas González Byass.

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